
En pico de zamuro
Mientras el régimen chavista embiste contra todo lo estatuido, derechos, libertades y propiedades, tiene a sus compinches trabajando para enmarañarle a la sociedad democrática el escenario electoral del 26 de septiembre.
Por un lado, en el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) cursa un recurso de amparo que pondría en pico de zamuro las elecciones legislativas. Ese recurso pide una interpretación del artículo 67 de la Constitución Nacional, que dicta, entre otras cosas, que los "candidatos o candidatas a cargos de elección popular serán seleccionados o seleccionadas en elecciones internas (de los partidos) con la participación de sus integrantes".
Suponiendo que el TSJ admita el recurso, e interprete que sólo son admisibles las candidaturas de quienes hayan sido electos en elecciones internas, saldrían afectados tanto los 143 candidatos por consenso de la Mesa de la Unidad Democrática, como unos 65 que seleccionará el dedo de Chávez. Sin embargo, el panorama sería mucho más complicado para la MUD y candidatos opositores que para los del oficialismo.
Si el TSJ decide que la selección de las candidaturas es vía asamblea interna de los partidos, la cosa no sería tan complicada: No habría razón para pensar que tanto la MUD y los partidos de oposición, como el Partido del Presidente, el PSUV, no puedan hacer sus asambleas antes del 5 de junio, fecha tope para la inscripción de candidaturas.
Pero si el TSJ determina que el requisito indispensable es ir a elecciones primarias, se pondría a los partidos de la oposición entre la espada y la pared, pues ni les queda tiempo para elegir 143 candidatos, ni tienen dinero para costear unas elecciones primarias a nivel nacional. Es obvio que esta decisión favorecería al PSUV que cuenta con todos los recursos del Estado para organizar sus primarias.
Una salida para los candidatos de la MUD sería que los 143 renunciaran y se inscribieran en el CNE por iniciativa propia. Pero, la nueva ley electoral exige que cada uno de éstos esté respaldado por la firma de 5% del electorado de su circunscripción. Ésta es también una tarea muy difícil, no sólo por el poco tiempo para recabarlas sino por el miedo a las firmas que ha dejado la Lista de Tascón.
Para complicar más las cosas, está pendiente que el Consejo Nacional Electoral aclare cuál es el criterio que aplicará en los casos de los presos políticos que han sido postulados por la MUD. Según la Constitución, toda persona puede postularse a cargos de elección popular siempre y cuando no tenga sentencia definitivamente firme. Sin embargo, el CNE viene utilizando el criterio de que "una sentencia penal existente debe ser aplicada hasta que la instancia superior la revoque o ratifique", con lo cual se pondrían en peligro ocho candidaturas de la MUD.
Lo cierto es que la vía electoral, indispensable para dirimir en paz y democráticamente las diferencias políticas de la población, sigue siendo violentada por el régimen dictatorial.

Justicia confiscada
El país ha sido confiscado por un régimen que se dice socialista, pero que impone un castrocomunismo de la peor usanza.
Hace días, el renombrado abogado Alberto Arteaga escribía que: "en Venezuela, sencillamente, no hay justicia. La Constitución es un símbolo, las leyes se aplican a conveniencia y los jueces y fiscales ejecutan órdenes superiores, so pena de suspensión, destitución o encarcelamiento".
Cuatro hechos que están en pleno desarrollo, bastan para exponer en su más cruel expresión lo que esta falta de Justicia puede representar para cualquier venezolano.
El caso Oswaldo Álvarez Paz, un político de reconocida trayectoria, que fue arbitrariamente encarcelado por opinar sobre un tema que era ampliamente difundido en la prensa nacional e internacional. A Álvarez Paz, el régimen le confiscó su libertad con una medida de prohibición de salida del país, y tiene pendiente la decisión de si irá o no a juicio por supuestamente "incitar al odio" y "difundir información falsa". Habrá que esperar las órdenes del alto Gobierno para saber el curso de esta infame historia de vendetta política.
El segundo hecho, es un caso cantado desde un Aló Presidente: El de la Juez María Lourdes Afiuni, quien será enjuiciada en prisión por la presunta comisión de delitos de "corrupción propia, abuso de autoridad y favorecimiento de evasión" del banquero Eligio Cedeño, uno de los tantos perseguidos del mandatario. Lo insólito es que la Fiscalía reconoció que no tiene evidencia alguna de que a la Juez se le hubiera pagado para dejar en libertad condicionada a Cedeño. Pareciera que la juez Afiuni, acusada por dictar una sentencia 100% ajustada a Derecho, va camino de que se cumpla a pie de la letra la directriz presidencial de confinarla a 30 años de prisión.
El tercer hecho, es el dictamen express del Tribunal Supremo de Justicia, en el caso de los ex comisarios Vivas, Forero y Simonovis y los PM Molina, Bolívar, Rodríguez, Rovaín, Hurtado y Arube Pérez. El TSJ, luego de la lectura veloz de 8.000 folios, resolvió en menos de 15 días el juicio más largo de la historia venezolana al ratificarles injustas sentencias por 30 y 17 años de prisión. Estos ciudadanos pagan por cumplir con su deber de defender a miles de venezolanos de la violencia asesina de afectos al Gobierno el 11 de abril de 2002.
El cuarto caso, quizás el más cruel, es el del Sr. Franklin Brito, un agricultor de bajos recursos, a quien le arrebataron sus tierras, lo dejaron sin trabajo y le robaron su paz familiar. Hoy el Gobierno está dejando morir a Brito de inanición, confinado en el hospital de los militares, para tapar ineficiencias y corruptelas de funcionarios públicos.
Deberían retumbar en cada venezolano las palabras del Dr. Arteaga: "enseñamos principios y normas que no se cumplen, alegamos con códigos y leyes que tienen validez para unos y no para otros, la violación de los derechos de los ciudadanos es el pan nuestro de cada día, el clamor de justicia se pierde en el vacío sin encontrar eco alguno".

Saqueo a la bolivariana
El precio de los bonos de la deuda pública de Argentina han caído, en parte, por mal manejo de los Kirchner. Pero, sobre todo, se han derrumbado por el saqueo que el Gobierno de Cristina Kirchner ha hecho de los fondos de pensiones.
El problema para los venezolanos es que el presidente Hugo Chávez se copia de cuanto mal ejemplo se le ponga por delante. Ahora, no sólo calca el modelo castrocomunista de exterminio del sector privado, sino también pretende embestir los ahorros de los trabajadores del sector público, como lo hizo Cristina.
Este jueves 20 de mayo, el Ministerio de Planificación y Finanzas anunció que efectuará una oferta especial de bonos para las cajas de ahorros, fondos de jubilaciones y pensiones y demás fondos públicos por Bs.F.6 millardos. Con esta orden, estas cuentas se llenarán hasta el cuello con bonos del Gobierno que rinden tasas de interés por debajo del mercado. Lo único que les puede quedar a los trabajadores de esta saga es una total sequía de sus ahorros.
Otro saqueo bolivariano, que ha pasado casi desapercibido para la opinión pública es el de las reservas internacionales del país. Desde el millardito aquél en el 2005, el Gobierno ha puesto a disposición de Fonden más de $45 millardos de las reservas, lo que se suma a otros $15 millardos de PDVSA. Unos cuantos millarditos que, de haber sido bien administrados, hubiesen servido para respaldar deudas del Estado venezolano y, sobre todo, resguardar la tasa de cambio del bolívar.
Más grave aún es que no se sabe a ciencia cierta (ni a ninguna otra ciencia) qué han hecho los administradores del erario público con todos estos reales, ya que hasta ahora Fonden no le ha rendido cuentas al país. El consenso entre los analistas es que casi en su totalidad esos recursos se han esfumado y no están disponibles para resolver las ingentes necesidades de los ciudadanos.
A esto se le agrega, que según los analistas, PDVSA habría incurrido en pérdida en el ejercicio de 2009, y se piensa que las utilidades en lo que va de 2010 son bien exiguas. Éste es el rasero para medir el tamaño de la crisis de caja creada por el Gobierno, y tal vez la razón para explicar la cacería de brujas que se ha desatado en el país.
Pero, el saqueo a la bolivariana parece que no se quedará allí. En menos de 10 días el Presidente ha amenazado dos veces a los bancos privados con intervenirlos, si no aumentan "el otorgamiento de créditos al pueblo y a proyectos de desarrollo social" de su Gobierno. "O das crédito al pueblo o me das el banco. Yo te lo pago después y ya veré como te lo pago'', advirtió a los banqueros. Se olvida el Presidente que el dinero de los bancos es de los ahorristas.
Están creando un desierto y lo está llamando revolución.

Financistas para la revolución
Este fin de semana los venezolanos fueron testigos de un deprimente Aló Presidente transmitido desde la obra del Ferrocarril Puerto Cabello-La Encrucijada, que se encuentra paralizada por la imprevisión y mala administración, que ha devenido en atrasos en los pagos a los contratistas.
Ante la parálisis de esta y otras obras, al Presidente no se le ocurrió otra cosa que instar de manera perentoria a las empresas contratistas extranjeras a autofinanciarse para concluir las obras.
Advirtió que no "pagará por adelantado" y que empresa que no se autofinancie no será bienvenida. Aseguró que no existen problemas de caja, pero que el Estado no puede con todo.
Hoy se pasa la factura al país por el lamentable deterioro de la industria petrolera, el desmantelamiento del sector productivo nacional privado y la ruina de las empresas básicas, lo que indudablemente ha desembocado en la crisis de caja que el Presidente niega con palabras, pero confirma con acciones.
Otro de los hechos que deja ver el aprieto económico en que se encuentra el gobierno, son los compulsivos decomisos de alimentos que van a parar a la red de distribución de alimentos del gobierno, Mercal, PDVAL y los recién expropiados Éxito, hoy Supermercados Bicentenario. El jueves le fueron decomisadas a Empresas Polar 120 toneladas de alimentos de sus bodegas en la zona industrial tres de Barquisimeto, por supuestas inconsistencias en sus registros de inventarios.
El decomiso fue efectuado por la GN, al mando del general Luis Bohórquez Soto, uno de los militares inscritos en el PSUV, según denunció días antes Rocío San Miguel. El cargamento fue inmediatamente enviado a la red de distribución de alimentos del gobierno, dejando sin mercancía a decenas de detallistas de la zona.
El sábado también le fueron decomisados a la empresa dos camiones de suministros cuando llegaban a la Isla de Margarita. Para rematar, el domingo el presidente ordenó a la Fiscalía iniciar una investigación contra la empresa y de ser necesario tomarla si esta "sigue acaparando".
También la semana pasada, fue tomada por el Indepabis por un lapso de 90 días, Friosa, empresa mayorista de Puerto Ordaz que surte a más de 5 mil pequeños y medianos comercios del Edo. Bolívar.
Aparte de su ideología comunista, la crisis de caja del gobierno parece ser el motivo de las más recientes confiscaciones, tomas de empresas y amenazas a los contratistas de obras. Pareciera que al gobierno le faltan recursos para seguir importando a manos llenas los alimentos que se han dejado de producir internamente, ni hablar para concluir obras.
Cabe pensar que se trata de un esfuerzo desesperado para encontrar chivos expiatorios para encubrir el cúmulo de desaciertos del gobierno.
Este comportamiento servirá tan sólo para empeorar la situación de todos los venezolanos, ya que conducirá a la muerte de las pocas empresas que aún producen.

Polar se defiendeHabiendo llegado el Gobierno al paroxismo de la irracionalidad en el ataque a la empresa privada, VenEconomía estima apropiado reproducir algunos extractos del comunicado de Empresas Polar al Gobierno, donde rechaza categóricamente las acusaciones infundadas de acaparamiento y especulación.
Afirma el comunicado "que es imposible que haya acaparamiento, debido a que cada kilo de cada producto que elaboramos es supervisado estrictamente por los organismos del Estado, a lo largo de todo el proceso de producción y distribución".
"En Venezuela no se mueve un kilo de alimento.sin que el Gobierno lo autorice. Así que es imposible que las empresas que producen estos alimentos acaparen productos".
".en los últimos tres años, se han contabilizado más de 600 inspecciones, cifra muy superior a la de cualquier otra empresa del sector de alimentos en el país".
Polar aclara que el Gobierno Nacional se ha convertido en el principal productor de alimentos del país, con casi la mitad de la producción de harina precocida de maíz, casi la totalidad del café e importantes volúmenes de azúcar, margarina, productos del mar, harina de trigo, arroz, jugos, yogurt, leche y carne, entre otros.
"Sería justo," plantea Polar, "que los organismos reguladores apliquen a estas compañías públicas los mismos controles e inspecciones que efectúan en la industria privada".
En Alimentos Polar existe un compromiso "que va más allá de estas regulaciones, pues la vocación de la empresa es producir la mayor cantidad posible de alimentos de excelente calidad y colocarlos a disposición de todos los venezolanos".
Además ratifican que Alimentos Polar está comprometida con el país, sus trabajadores, proveedores, clientes y consumidores. Este compromiso está por encima de todo. Están "comprometidos a seguir trabajando e invirtiendo en Venezuela". El plan de inversiones para el área de alimentos, "que se está ejecutando este año es de Bs.F.405 millones".
"Alimentos Polar distribuye mensualmente más de 100.000 toneladas en el territorio nacional". De allí que las 114 toneladas de alimentos, apropiadas por el Gobierno el 20 de mayo, equivalen sólo a 0,1% de ese total. "Este indicador muestra lo absurdo de la acusación de acaparamiento".
Explican que "Alimentos Polar es la única empresa del sector que publica periódicamente un Reporte de Actividades donde se registra su producción por cada rubro, los días de inventario en sucursales, número de despachos y número de camiones despachados, entre otros indicadores. Dicho reporte es publicado en el sitio web (
http://www.empresas-polar.com), desde el mes de agosto de 2008".
"Como empresa, al igual que cualquier ciudadano, tenemos derechos y deberes. Alimentos Polar cumple cabalmente con todos sus deberes y, en esa misma medida, exige que se respeten sus derechos a la libertad económica, a la propiedad, al trabajo, a la defensa y al debido proceso, establecidos en la Constitución Nacional".
¡Esta es la voz de la razón!