
Cantinflas, "el amigo de usted", se decía. El comediante dio vida a diversidad de personajes en sus películas. Fue desde un embajador hasta un barrendero. Satirizó los problemas sociales de la América Latina de su época.
Mario Moreno nació el 12 de agosto de 1911. Mañana se cumplirán 100 años de esa fecha y en varios rincones de América Latina y en México, especialmente, su país natal, preparan una fiesta para conmemorarlo. El hombre que creó al atrevido personaje que hablaba sin decir nada volviendo locos a sus interlocutores, es homenajeado desde principios de agosto en la capital mexicana.
Se levantó una gran muestra de fotografías, que fueron colocadas a lo largo de una de las principales arterias de Ciudad de México. Cápsulas sonoras de sus películas se emitirán en el metro de la capital, que transporta a diario a unos 6 millones de personas. Asimismo, ciclos de cine permitirán revivir célebres películas de Cantinflas.
En Ecuador también fue muy visto y ahora es recordado. Basta mirar la reacción del teatrero callejero Carlos Michelena cuando se le nombra al cómico. Hace un gesto de admiración y reconoce que desde siempre fue seguidor de Cantinflas y hasta lo imitó en algunas de sus funciones en el parque El Ejido.
El mimo José Vacas también lo veía y lo admira hasta ahora. Reconoce en Cantinflas la capacidad de recrear situaciones cómicas basadas en momentos trágicos. "Ha sido el que más siguió esa manera de hacer comedia en Latinoamérica".
Pero tuvo también colegas, entre los cuales Cantinflas fue el que más resaltó, asegura Vacas. Entre ellos estaban el recordado ‘Tin Tan', interpretado por Germán Valdés o ‘Resortes', encarnado por Adalberto Martínez.
Una característica de los comediantes de esa generación, que identifica Vacas, es haber creado personajes pobres a los que se los ponía en situaciones cómicas. "La pobreza rinde".
El diplomático
La película contiene el inolvidable discurso del actor que critica a los gobernantes del mundo y les exhorta a conseguir la paz y la libertad. Lo emitió en su personaje de embajador de la República de los Cocos en una asamblea de presidentes.
Cantinflas interpreta a un diplomático que propone una posición neutral ante la intensa oposición política que divide a los países. El personaje aparece en el contexto de la Guerra Fría entre EE.UU. y la ex URSS.
El bombero
La cinta relata la vida de este bombero, al que un día le llega la visita de su ahijada, la cual ha quedado huérfana al morir su madre. Luego de participar Cantinflas como bombero en algunos trabajos muy riesgosos, decide cambiar de profesión y se convierte en policía.
Mario Moreno ofrece en este personaje una característica de gran sensibilidad ante el sorpresivo rol de padre que debe afrontar. Como tal, se entrega por completo a su nueva hija.
Un nuevo párroco
Aquí Cantinflas llegó a un pueblo a relevar en el cargo de la parroquia al padre Damián (Ángel Garasa) quien vive con su hermana y su sobrina.
La primera de las dos hace la vida imposible al nuevo párroco con el fin de que no saque de su cargo al padre Damián.
En el padre Sebastián resaltan sus cualidades generosas y logra revertir esas intenciones hasta el punto en que se convierte en el cura conciliador y consejero que ayuda a los demás.
Un peón de pueblo
Esta fue la segunda película en la cual apareció el personaje de Cantinflas y la primera en la que hizo un protagónico.
En el filme, Cantinflas interpreta a El Tejón, un peón adulador del General del pueblo y que intentará conquistar a la rancherita Chole.
'Así es mi tierra' dibuja el ambiente campirano en que se desenvolvían los revolucionarios cuando hacían retornos colectivos por poco tiempo a sus pueblos de origen.
Un policía efectivo
Cantinflas es Diógenes Bravo, el agente de policía 777. Esta cinta fue la penúltima que protagonizó el afamado actor mexicano, antes de 'El barrendero', último filme que realizó el actor mexicano con Cantinflas.
En esta cinta, crea un personaje entregado al objetivo de ofrecer seguridad a la Ciudad de México. Propone una crítica ante los alcances de la inseguridad que en esa época se vivían en la capital mexicana con las situaciones que vive en el filme.
Con una escoba
Fue la última película que rodó el personaje mexicano. Cantinflas encarnó a Napoleón, un humilde barrendero que por ser bueno se mete en cientos de problemas solo por buscar el bien de la comunidad.
Se presentó como siempre humilde y mostró situaciones muy cotidianas de la vida de los mexicanos. En contextos barriales, recreó la comedia popular de quienes ofertan su trabajo en los estratos más altos de la sociedad del Distrito Federal.
En un ascensor
Envuelto en una farsa, Cantinflas interpreta al falso Jorge Masiel, un gran deportista. Oportunamente se toma esa identidad y la explota hasta el punto de robarse el corazón de Lucy (Tere Velázquez).
Este falso Masiel, que en realidad es un ascensorista, muestra que por el amor que ha generado en él Lucy puede hacer lo que sea. Sin importar que en algún momento sea descubierto y condenado por la mujer de la que se ha enamorado.
'El doctorcito'
Salvador Medina (Mario Moreno Cantinflas) es un médico caritativo. Él prefiere ser fiel a su juramento hipocrático y salvar las vidas que tenga que salvar antes que a las disposiciones de los altos mandos del hospital en el que trabaja.
Medina se desenvuelve en situaciones trágicas de sus pacientes y muestra cómo las sonrisas pueden ser parte de una terapia para mejorar la salud y la estabilidad emocional de los pacientes en un hospital.

