
La sensibilidad, como siempre, está a flor de piel entre los musulmanes cada vez que desde fuera alguien trata de trastocar sus elementos sagrados, como es su libro. Y más quizás estos días en que empiezan a festejar precisamente el final del mes sagrado de ramadán
Marruecos trata sin embargo de no seguir el juego al pastor cristiano que pretende quemar ejemplares del Corán en Estados Unidos coincidiendo con el noveno aniversario de los atentados del 11 de septiembre.
La polémica amenaza no lleva demasiadas líneas en los diarios y los teólogos desvinculan al grueso de los cristianos de la iniciativa. "Se trata de una iniciativa aislada, ajena a los valores de la religión cristiana", ha señalado Ahmed Abbadi, portavoz de los ulemas, al diario editado en árabe Al Ajbar Al Youm. "No es un atentado contra el Islam ni contra los musulmanes", ha añadido.
Eso sí, frente a esta postura tranquilizadora la acción planeada para el sábado es interpretada como un empujón a las tesis de la "yihad (guerra santa). "Un regalo para Bin Laden", titula su editorial del jueves el citado periódico independiente marroquí.
Un grupo de activistas musulmanes de Reino Unido planea quemar una bandera estadounidense delante de la Embajada norteamericana en Londres el próximo 11 de septiembre para expresar su indignación por el plan que pretende llevar a cabo un pastor estadounidense de quemar copias del Corán el mismo día, según señaló un islamista radical, Anjem Choudary.
Choudary señaló en declaraciones a Reuters que espera que grupos afines también quemen banderas en Estados Unidos, Bélgica, Irlanda, Líbano e Indonesia para subrayar lo que denominó la ocupación estadounidense de las tierras musulmanas.
"Hemos pedido que quemen la bandera americana para que así, en vez de ser humillados o intimidados, puedan hacer de este día uno para recordar las atrocidades que son cometidas en las tierras musulmanas y para exponer al agresor", afirmó Choudary.
El pastor Terry Jones, líder de un pequeño grupo en Gainesville, en Florida, y que realiza una campaña contra lo que denomina como "Islam radical", se enfrenta a las peticiones del Gobierno estadounidense, de líderes militares y religiosos y de la comunidad internacional para que cancele sus planes de quemar en público el Corán.
Choudary, activista británico de ascendencia paquistaní acusado por sus oponentes de radicalizar a los musulmanes jóvenes con un discurso en contra de Occidente, detalló que aún no se ha especificado la hora en que se realizará. Pero señaló que la fecha de los atentados del 11-S se han convertido en un símbolo del "conflicto entre el Islam y el enemigo de los musulmanes, actualmente representado por el régimen africano, y manifiesto en su ocupación de las tierras musulmanas".
Choudary señaló que ningún musulmán quemará una Biblia ni la Torá, ya que creen que contienen la palabra de Dios. La bandera, por el contrario, es un objetivo adecuado. Choudary es el antiguo líder del grupo islamista Islam4UK, que fue prohibido el pasado enero en virtud de nuevas leyes antiterroristas.

