
Los trabajadores de la industria se declararon en emergencia ante la posible expropiación del Gobierno sobre el uso de las fuentes de agua.
Pablo Castro, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores de la Industria de la Bebida, denunció que 20.000 trabajadores pueden verse afectados por la posible expropiación del sector.
Dijo que las condiciones laborales de estos trabajadores pueden ser afectadas por la eventual intervención. Explicó Castro que estos trabajadores gozan de un buen contrato colectivo, con beneficios de útiles escolares y HCM, entre otros, y que tienen ingresos dos veces por encima del salario mínimo.
El dirigente dijo que más de cien empresas pequeñas y medianas en el país están en el rubro.
Advirtió que una posible expropiación afectaría no sólo a las embotelladoras de agua, sino al sector de cervezas, refrescos y harina de maíz.

