Se conformo con vecinos del sector con la intención de realizar labor social, siempre con ideales de ultraizquierda. Actualmente esta liderado por un individuo de nombre Valentin Santana.
Este Colectivo impone sus propias leyes en la Urbanización 23 de Enero,
aseguran que mantienen el control absoluto de un sector de la parroquia mediante 25 cámaras de seguridad que instalaron en las calles. Juran que para el traidor no habrá perdón y reivindican a la guerra de guerrillas como la base de la lucha de un pueblo. El grupo se autodenomina una "organización guerrillera" y afirma que el Gobierno, en efecto, les obedece.
Cuando un visitante llega a la entrada de la zona, ya ha sido visto al menos desde 3 de las 25 cámaras de seguridad que constituyen el sistema de vigilancia del grupo revolucionario. La comunidad también participa y cuando algún extraño es detectado, la alarma vecinal se activa y sólo con una llamada telefónica se ponen al tanto los líderes de que alguien ajeno al territorio está cerca.
Son apenas tres calles del 23 de Enero, con una población aproximada de 1.200 personas. Un territorio controlado, en el cual Valentín Santana, su líder principal, asegura que no hay delincuencia, hampa ni tráfico o consumo de drogas. Su poderío se devalúa en las adyacencias del barrio El Observatorio y la frontera está demarcada por una calle en la parte alta de la zona.
"Estamos en el segundo territorio liberado en América. El primero fue Cuba", afirma Santana, quien además se atreve a decir que su zona es más segura que la urbanización Country Club.











