
En un ambiente político recalentado por acciones de grupos radicales, la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela, Tibisay Lucena, llamó este martes a evitar hechos violentos durante la campaña por la enmienda constitucional sobre la reelección ilimitada del mandatario Hugo Chávez.
Lucena instó a los factores que apoyan y que rechazan la reelección de Chávez a repudiar la violencia "venga de donde venga", luego que en las últimas horas se exaltaron los ánimos a causa de varias ataques de grupos radicales con bombas lacrimógenas.
"Hay que rechazar la violencia independientemente de donde venga. Esta es una campaña que tenemos que llevar con la mayor tranquilidad para beneficio de todos los electores. Este país ha demostrado una gran madurez y seriedad y así les pedimos no solo a las organizaciones políticas, sino a todos los sectores que se comporten", dijo a los periodistas.
Asimismo, instó a los partidos políticos y a todos los sectores de la sociedad que se "comporten de una manera seria, con altura, de manera tal que cualquiera sea la opción que se esté defendiendo se le haga con respeto por esos electores a los que les están pidiendo el voto".
La campaña por la enmienda reeleccionista, que se votará el 15 de febrero, comenzó el sábado con un duro discurso de Chávez en el que advirtió que las manifestaciones de estudiantes universitarios serán reprimidas por la fuerza pública y detenidos los responsables para evitar que "incendien las calles".
Pocas horas después, grupos radicales que apoyan al gobierno incendiaron el automóvil de un líder estudiantil universitario, lanzaron bombas lacrimógenas contra la Nunciatura Apostólica, la casa del dueño del canal Radio Caracas Televisión Internacional, Marcel Granier, y la sede del centro de estudiantes de la Universidad Central de Venezuela.
Debido a los hechos, los estudiantes convocaron para hoy a una marcha hasta el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), en el centro de la ciudad, pero fue impedida por la fuerza pública que se desplazó con equipos antimotines al tradicional lugar de concentración de los universitarios.
El ministro del Interior, Tarek El Aissami, dijo que no había recibido la solicitud de que la marcha fuera autorizada por lo que ordenó que un cordón policial y militar contuviera su salida.
"Extrañamente los estudiantes anunciaron que tenían el permiso expedido por la Alcaldía Mayor (Metropolitana). En ese supuesto debieron anunciarlo al ministerio para determinar la ruta, darles custodia, como se ha hecho en anteriores oportunidades. Estas actitudes muestran es un guión, que busca un desenlace violento", afirmó.
Agregó que el gobierno responsabiliza a "esos sectores oposicionistas de lo que pueda suceder, desconocemos cualquier marcha que quieran efectuar y mucho menos a la sede de un poder del Estado, no sabemos cuál es la ruta, no sabemos quiénes son los responsables y los convocantes de esa actividad".
En medio de gritos de "no a la violencia", los muchachos se regresaron hasta la plaza Brión, en el este de Caracas, paratir los siguientes pasos a seguir.
El movimiento estudiantil se sumó a la campaña contra la enmienda, al igual que lo hizo el año 2007 contra la reforma constitucional que propuso Chávez al país, la cual contenía la reelección ilimitada, y que fue rechazada en las urnas.
Los estudiantes fueron considerados una pieza clave para la derrota de la reforma constitucional y ahora tratan de revivir el movimiento con miras a la consulta del 15 de febrero.
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