por ColaboradorTuND el Sab Oct 09, 2010 2:39 pm
Economía Informal: "Primero muerta que perder la vida"
Por: Víctor J. González Q.
@Gonzalez_Victor
Para el segundo semestre del 2.010 el PIB Venezolano sufre una caída de más de seis puntos comparado con el año pasado.
Sin embargo, no existen indicadores económicos que puedan medir a ciencia cierta el impacto de la Economía Informal en la rutina diaria de los habitantes de Venezuela. Lo que si podemos evidenciar es su vertiginoso crecimiento como consecuencia de la dejadez en la supervisión de esta industria por parte de la gestión del Ejecutivo y de otros factores como la evasión fiscal, control de precios, limitación en el otorgamiento del dólar oficial, desempleo, persecución de la actividad privada formal, riesgo País, financiamiento bancario, burocracia en el otorgamiento de permisos; en fin, todo los relacionado con el registro, operación, logística, supervisión y regulación de las actividades formales de la Economía de cualquier País sano.
Impresiona ver el dinamismo y adaptabilidad de esta economía alternativa. Desde la producción de bienes y servicios, sistemas de importación y exportación, sistemas de distribución, canales de comercialización, centros de acopio, productos, precios, promoción, publicidad, empaque, puntos de venta, supervisores de zona, vendedores, comisión de ventas y delimitación de territorios de venta hasta llegar al consumidor final por la ventana del carro mientras este se encuentra en una cola en cualquier calle, avenida, autopista o estacionamiento en Venezuela.
Un estudio detallado de la estrategia, organización, logística, operación, entrenamiento y motivación de los actores dentro de esta gran industria causaría la envidia de las más liberales, progresistas, humanistas y hasta científicas de las mejores organizaciones nacionales, extranjeras o trasnacionales por la eficiencia en alcanzar sus objetivos. Gracias a ese sincronía de gestión, finanzas y operaciones podemos descubrir el sonido de las vuvuzelas en un juego del mundial de fútbol y a la semana tener ese novedoso producto sonando en las calles de Maracaibo, Plaza La Candelaria en Caracas, Playa Lido en Lechería, Playa El Agua, Upata y Cumaná al mismo tiempo mientras hacemos un recorrido por los buhoneros para comprar el uniforme del equipo preferido para ganar la copa del mundo. La variedad de productos y servicio va desde alimentos hasta dispositivos de alta tecnología pasando por vestido, calzado, bebidas alcohólicas o no, música, videos, juguetes, tabaco, electrodomésticos y pare usted de contar.
Lo que quizás no se observa es el desplazamiento de plazas de empleo, productivo y comercial, técnico y profesional, con formación, tradicional o no, que migra desde la economía formal para adherirse a esta creciente, pujante y bien remunerada industria que ya se encuentra globalizada por toda Latinoamérica. Esta Economía alternativa hace una vil y malsana competencia desleal a las empresas formalmente constituidas por cuanto no tienen obligaciones fiscales (IVA, SSO, LPH, ISLR, impuestos municipales o aranceles), financieras, laborales o legales.
La Economía Informal se ha convertido en un monstruo industrial que, de seguir desconociéndolo, llevará a la adaptación de este modelo para que empresas locales y mundialmente reconocidas puedan asegurar su subsistencia. Es necesario formalizar esta industria, identificar los actores fundamentales en su ejecución siguiendo la traza del dinero que generan. De otra forma, las industrias se obligarán a copiar este modelo para poder prevalecer y como diría el cantinflérico Rafael Correa: "Primero muertas que perder la vida"
Saludos Cordiales