
Los dueños del 20 por ciento de las acciones de la Siderúrgica del Orinoco “Alfredo Maneiro” (Sidor) no escatimaron en esfuerzos para romper el portón principal de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), ingresar hasta la puerta principal del holding y exigir respuesta oportuna en cuanto al pago de sus acciones.
Con una masiva respuesta al poder de convocatoria, los accionistas clase “B” de Sidor se concentraron desde las 8:00 de la mañana en la plaza de “las Banderas” para convertirse en jueces de la administración gubernamental, a través de la evaluación de los números arrojados por la acería en contraste con los anunciados a los medios de comunicación nacionales por los directivos del Gobierno.
De forma unánime y después de presentar balances de la empresa, calificaron de negativa la gestión del titular de la CVG, ministro de Industrias Básicas y Minería (Mibam) y presidente de la acería, Rodolfo Sanz, al que además exigían respuesta inmediata y oportuna de la inversión que 15.242 accionistas clase “B” realizaron en Sidor.
Pedro Acuña, director laboral principal en la junta directiva de la acería, rechazó las informaciones que Sanz ofreció a los medios nacionales.
Señaló que según el ministro “Sidor tuvo ganancias de 400 millones de dólares sobre el ejercicio del 2008”, cuestión que refutó pues en el 2007, el precio del acero en el mercado internacional se ubicó 46% por debajo del valor que prevaleció en el 2008 y, sin embargo, “la empresa administrada por el Consorcio Amazonia generó 706 millones de dólares como ganancias o excedentes de caja”.
El director de la siderúrgica explicó que en el monto de 400 millones de dólares por concepto de ganancias, el ministro incluye los 356 millones de dólares que aportó la administración del Consorcio Amazonia en el primer semestre, y “por el segundo semestre el ministro Sanz está considerando que el rendimiento positivo de Sidor fue de sólo 47 millones de dólares a ser distribuidos entre todas las cuentas participantes”.
En ese sentido, precisó que a los accionistas “B” les corresponderían 9,6 millones de dólares, lo que equivale a 3 bolívares fuertes por acción del segundo semestre de 2008.
Rechazo
Los copropietarios de la acería reiteraron su rechazo a los resultados contables presentados por el ministro Rodolfo Sanz y exigieron un pago mínimo de 70 millones de dólares, correspondientes al segundo semestre de 2008, lo que significaría un valor no menor de 24 bolívares fuertes por acción.
Acuña señaló que las informaciones aportadas por el ministro están descontextualizadas, pues de acuerdo con los números manejados por los accionistas, la producción y despacho de Sidor han decaído de forma progresiva desde el 12 de julio, fecha cuando el Gobierno nacional asumió la administración de la empresa.
Resaltó que la verdadera causa de la desmejora de la producción de acero es la actual gerencia de Sidor “por la anarquía que ha prevalecido en la administración, donde no se permite la auditoría, el control y la planificación. Han excluido a la nómina de conducción, que son profesionales orientados a la supervisión y dirección de la industria”.
Asimismo y mientras los accionistas gritaban consignas en contra de Sanz que se encontraba sentado en el púlpito de la plaza de “las Banderas” -escenificado por un muñeco-, pidieron rectificación del ministro así como la elaboración de un plan de acción para recuperar el régimen de producción, en especial ahora cuando los precios del acero han estado descendiendo, “colocando en riesgo los puestos de trabajo y el crecimiento de la empresa”.
Acuña aprovechó las cifras que aportó Sanz para destacar que si el incremento de los costos de producción del acero fue de más de 800 dólares por tonelada, “la empresa está quebrada”.
Por su parte, Pedro Rondón, representante suplente de los accionistas, concluyó que Sanz continúa “mintiéndole al país”. Exige respeto por los derechos constitucionales “y que nos paguen nuestro dinero”.
“Es hoy”
Con una de las consignas: “ministro embustero, las cuentas no dan cero”, los accionistas se movilizaban hacia la sede de la CVG con pancartas que informaban el descenso de la producción mensual de acero líquido.
Molestos y exigiendo la apertura de los portones de la Corporación, comenzaron a saltar las rejas y a abrir, por sus propias fuerzas, el portón. Hasta los efectivos de la Guardia Nacional llevaron “pancartazos” por no responder a la solicitud de abrir las puertas.
La fuerza de por lo menos unos 200 accionistas “B” permitió romper el portón, mientras algunos alcanzaron a saltar las rejas. Un accionista resultó herido tras caer encima de la reja y romperse las rodillas.
Todos ingresaron, entonando las notas del Himno Nacional, a la entrada principal del holding, donde exigieron la entrada al auditorio para así conversar con Sanz. Sin embargo, la Guardia Nacional lo impidió.
Vía telefónica Correo del Caroní conversó con el ministro Rodolfo Sanz quien aseguró que no tenía previsto reunirse con los accionistas clase “B”, negando así que existiera un compromiso desde el despacho. Dijo que “toda la gente de Guayana sabe que yo no me siento a conversar bajo este tipo de presiones y menos si vienen rompiendo portones y dañando las instalaciones de un edificio público”.
Reiteró que su intención de conversar no aguanta presiones y que si el plan de los copropietarios era quedarse en las afueras de la CVG a esperarlo “podían hasta retoñar”, pues las condiciones en las que estaban buscando el diálogo, no eran las correctas.
Aclaró que a los accionistas se les habían enviado directivos para que se reunieran, por lo que negó “que no les están parando”.
Los accionistas reiteraban que la respuesta debía darse este miércoles (ayer), porque alegaban estar cansados de tanta espera y burla. Los trabajadores de la CVG, por su parte, fueron desalojados como medida de seguridad.
El dirigente de Sunep CVG, Juan Gómez y el secretario general de Sutracarbonorca, Emilio Campos, estuvieron respaldando esta actividad así como rechazando el silencio del Ejecutivo nacional en cuanto a la situación de las empresas del aluminio. “Nos preocupa que el presidente Chávez pase la página tan ligeramente”.
A las 5:00 de la tarde, los accionistas que aún se encontraban sin respuesta y dentro de las instalaciones de la CVG, decidieron retirarse para unificar al resto de los accionistas clase B que se encuentran en Ciudad Bolívar y Upata.
Correo del Caroni
