Su prioridad no es Venezuela
Mientras el presidente Hugo Chávez recorre el país con una única agenda en sus manos: la de la enmienda constitucional que le permitiría reelegirse en forma continua –ayudado claro está por un Consejo Nacional Electoral complaciente– el otro país, el que se levanta temprano a trabajar y confronta problemas cada vez más crecientes de inseguridad, servicio hospitalario, desempleo e inflación, juzga en silencio la gestión de una revolución que parece mostrar síntomas de cansancio.
Al menos, esa podría ser la lectura del último sondeo de Datanálisis correspondiente al cuarto trimestre de 2008, donde la gestión social del presidente Hugo Chávez exhibe cuatro puntos débiles: la inseguridad, lucha contra la corrupción, los planes de seguridad social y creación de empleo.
De acuerdo con sondeos de la empresa Datanálisis, el balance de la agenda social del gobierno del presidenteChávez es percibida como "negativo". Tanto los planes de seguridad personal y las políticas para control del hampa tienen insatisfechos a 9 de cada 10 venezolanos; una tendencia similar se encuentra en la valoración que se hace a los planes para controlar las actuación de los cuerpos de seguridad del Estado.
Asimismo figura la corrupción, frene a la cual ocho de cada 10 venezolanos expresan sus molestias, mientras los planes de seguridad social dejan insatisfechos a 7 de cada 10 ciudadanos.
Tampoco tiene éxito el Ejecutivo nacional en las políticas para desarrollo del empleo. En este tema, 6 de cada 10 electores están insatisfechos con las políticas ejecutadas.
Sólo en el área referida a "grandes obras de infraestructura" no existe una tendencia clara, al punto que 47,7% están satisfechos y 47,8% se declaran "insatisfechos".
En otros elementos, al analizar la percepción de los venezolanos en los últimos 12 meses en el área de alimentos se observa que el nivel de satisfacción ha venido aumentando paulatinamente.
Hace un año, 60% de los venezolanos se describían como "totalmente insatisfechos" con los planes ejecutados para evitar la escasez de alimentos.
Este no es el caso de las políticas educativas. En los últimos 12 meses el nivel de satisfacción se ha incrementando de forma constante, pasando de 57% (en junio de 2008) al actual 63%. Sin embargo, siguen sin alcanzarse los registros del mes de octubre de 2007, cuando 68% de los ciudadanos manifestaban que estaban "totalmente satisfechos" con la gestión del Gobierno Nacional en esta área.








