
La polémica por la supuesta agresión sexual cometida por el cantante Kalimba comparte desde hace semanas los principales noticieros de México con la detención de capos del narcotráfico y la actualidad política local.
Kalimba Kadjhali Marichal Ibar, quien se hizo popular tras formar parte de la banda juvenil OV7 (Onda Vaselina), está considerado como presunto responsable de "violación en agravio de una menor de edad".
Desde este viernes permanece ingresado en un centro de rehabilitación social del Caribe mexicano, a la espera de declarar ante el juez.
Según la Procuraduría del Estado de Quintana Roo, los hechos habrían ocurrido en diciembre, cuando el artista ejerció como DJ en un bar de la turística ciudad de Chetumal, en la península de Yucatán.
Una joven de 17 años acusó al cantante de haberla violado en un hotel después de la actuación, algo que Kalimba ha negado en varias ocasiones.
Kalimba, de 28 años, fue detenido este jueves en Texas, Estados Unidos, por la Patrulla Fronteriza de ese país alegando irregularidades en su estatus migratorio.
Las autoridades de Quintana Roo habían declarado además una orden de aprehensión en su contra.
"Circo mediático"
Desde que se conociera la acusación de la joven en contra de Kalimba, las redes sociales se han inundado con los vaivenes legales de caso.
Por ejemplo, en la mañana del viernes, la lista de "trending topics" o asuntos de moda de Twitter estaba encabezada por temas como "#Kalimbaesinocente", un movimiento de tuiteros en defensa del cantante. Otros expresaban simpatía por la presunta víctima.
Pero no sólo allí. Los informativos más vistos del país han cedido su espacio a la controversia.
Kalimba fue entrevistado la semana pasada por uno de los conductores estrella del canal Televisa, donde desmintió haber abusado de la menor.
"Por supuesto que no violé a esta niña", sentenció.
¿Como Michael Jackson?
Kalimba criticó también que algunos medios estuvieran "manipulando" lo que realmente pasó en aquel hotel de Chetumal, algo que comparten algunos columnistas del país.
"El caso de Kalimba (se ha) convertido en un circo mediático, donde los programas de chismes se erigen en jueces morales o en unos fiscales improvisados y hacen y deshacen reputaciones", escribe en el diario Excélsior Martín Moreno.
Hay quien, incluso, traza un paralelismo entre este caso y el jucio al que se enfrentó hace años el fallecido cantante Michael Jackson por supuesto abuso de menores.
"Al autor de Thriller se le acusó de abusar de un menor y se le entabló también un juicio criminal, dice el periodista Sergio Sarmiento en Reforma. "La única diferencia es que él pudo enfrentar el juicio en libertad".

