
Las placas de las calles de Nueva York deberán señalizar las vías de la ciudad en minúscula, según una normativa federal que obligará a la Gran Manzana a invertir en los próximos años 27,5 millones de dólares para cambiar sus icónicos letreros verdes con la intención de mejorar la seguridad vial.
Los neoyorquinos se desayunaron hoy con la noticia de que parte del dinero de sus impuestos irá a parar a un programa que quiere mejorar la visibilidad de los carteles y que ya ha generado polémica, ya que muchos ciudadanos lo ven como innecesario debido sobre todo a su elevado coste.
Nueva York cuenta con un cuarto de millón de placas con los nombres de las calles y el coste para reemplazar cada una de ellas es de alrededor de 110 dólares.
"Simplemente es una tontería", señalaba el Daily News al tratar la nueva medida, que acabará con la manera en que se han anunciado las calles de Nueva York durante más de un siglo y que hará que, a la vista de transeúntes y conductores, los conocidos carteles que anuncian por ejemplo la mítica avenida "BROADWAY" indiquen ahora
"Broadway".
Además, se obligará a modificar incluso los letreros de las calles numéricas, ya que la tipología de la vía también deberá contar sólo con una mayúscula inicial, por lo que los conocidos "AV" (avenida) o "ST" (calle) pasen a ser "Av" y "St", respectivamente.
El multimillonario cambio se debe a los resultados de un estudio llevado a cabo por la Administración Federal de Carreteras (FHA), que indica que los conductores leen mejor los letreros con palabras con sólo su inicial en mayúscula y el resto en minúscula, que aquellos escritos en mayúsculas.
Se trata, según las autoridades estadounidenses, de una medida que mejorará la seguridad vial en la ciudad de los rascacielos, ya que se considera que los conductores podrán leer más rápido las nuevas placas que poblarán los cruces de las calles y centrar con mayor rapidez su atención en el volante y la carretera.
Los nuevos carteles, que se han empezado a instalar en algunas calles del barrio del Bronx, al norte de Manhattan, utilizarán la tipografía Clearview, que mejora la lectura a una distancia prudencial sobre todo para los conductores de edad más avanzada.
Las autoridades locales salieron hoy al paso de las críticas por el elevado coste de la medida, al indicar que anualmente reciben ayudas federales que se suelen destinar a estos menesteres, y al recordar que la vida útil de los carteles suele ser de una década, por lo que buena parte de ellos tenía que cambiarse igualmente en los próximos años.

