por amoremio el Vie Dic 12, 2008 4:51 am
Factores psicológicos y metabólicos comprometen la sexualidad
Altos niveles de estrés, desmotivación, problemas metabólicos y enfermedades como la diabetes, dislipidemia e hipertensión pueden originar dificultades para mantener el pene erguido y tener relaciones sexuales satisfactorias
El estilo de vida agitado que existe en la mayoría de las ciudades venezolanas, donde las personas deben soportar largas jornadas atoradas en las colas de vehículos, el ritmo de trabajo deja poco o ningún tiempo libre para ejercitarse y descansar adecuadamente, se sustituyen los alimentos nutritivos y saludables por comida rápida y se concentran importantes niveles de estrés; puede afectar a tal punto a la población que le genera disfunciones sexuales.
El médico internista Rubén López, director médico del laboratorio Eli Lilly en Venezuela, informó que la disfunción eréctil es el problema sexual más común en la población masculina, llegando a afectar a uno de cada dos hombres mayores de 40 años de edad. Así mismo, el galeno especificó que ciertos hábitos modificables, como el tabaquismo, el sedentarismo y el consumo de una dieta hipercalórica pueden ocasionar dificultades para mantener una erección satisfactoria del pene.
“Los pacientes con un alto consumo de tabaco y alcohol, así como aquellos que presentan obesidad o dislipidemia, no sólo son propensos a tener disfunción eréctil, debido a un deterioro metabólico y cierta obstrucción de las venas y arterias que impide la adecuada irrigación de sangre hacia el pene, sino que ponen en riesgo su salud cardiovascular. Se estima que 11% de los hombres con disfunción eréctil presentan algún evento cardíaco en un período no mayor a cinco años”, dijo el internista.
Por su parte, el sexólogo y siquiatra Rubén Hernández, presidente de la Federación Latinoamericana de Sociedades de Sexología y Educación Sexual, enfatizó en el hecho de que la disfunción sexual no es un asunto netamente biológico, ya que existen emociones y sentimientos -como la frustración, vergüenza, rechazo, estrés y culpa-, que afectan al hombre de tal manera que les impide alcanzar la erección y tener relaciones sexuales satisfactorias.
Según el doctor Hernández, el tratamiento de un paciente con disfunción eréctil debe abordarse de manera sistémica, para permitir que el paciente se libere de los factores sicológicos que lo limitan, al tiempo que se le indica un medicamento de acción prolongada, capaz de solucionar los problemas de vasodilatación en el pene.
En este sentido, lo ideal es indicar una terapia farmacológica potente, segura y de acción prolongada, lo que redundará en un menor consumo de pastillas y menos gastos en medicinas, además de permitir a la pareja escoger el momento apropiado para disfrutar su sexualidad.
El doctor Ricardo Camacho, quien es urólogo y cirujano, hizo hincapié en la importancia de investigar las causas de la disfunción, y no concentrarse únicamente en solucionar esta condición. “La incapacidad para mantener el pene erguido puede ser un síntoma de otras patologías sin diagnosticar, como la diabetes, hipertensión o problemas cardiovasculares. La única manera de atacar estos problemas oportunamente es realizarle exámenes al paciente, para detectar el origen de la dificultad”, enfatizó.
fuente: Nueva Prensa Guayana
Deja que la Libertad reine. El sol nunca se pone sobre tan glorioso logro humano. Nelson Mandela