
Un óleo, que representa un tribunal de inquisición, destaca en medio del collage de vivencias que merodean su despacho. En el ícono, ella es la hereje, flanqueada por José Vicente Rangel e Isaías Rodríguez, estigmas de aquel revocatorio de 2004. “Vivimos en una sociedad en la cual todo aquel que disiente de las decisiones que toman los órganos del Estado es calificado, amenazado y perseguido”, asoma de su realidad ulterior.
Con ésta, María Corina Machado, directora de Súmate -organización electoral que, entre otras funciones, monitorea los pasos del CNE-, se aferra al buen tino de Winston Churchill: “El optimista es aquel que convierte una dificultad en oportunidad”.
Súmate al NO
“Enfrentamos una acción conjunta de los distintos órganos del poder público a los efectos de disuadir a los venezolanos en el aspecto electoral”. El costo: “Una campaña de desprestigio, incluyendo amenazas a nuestra seguridad personal”.
Ingeniera, con especialidad en finanzas corporativas, Machado fundó, en 2002, junto a Alejandro Plaza y otros venezolanos “dispuestos a defender los derechos de todos los conciudadanos”, una organización que canalizara, por una vía constitucional, electoral y democrática, la tensión social emergente.
Apasionada, firme, estrictamente legal, cree en otro proceso: “La auténtica revolución en Venezuela es la ciudadana, recuperar la confianza en nosotros mismos”.
-¿Confía en el CNE con la medida del 2004?
-Hoy tengo menos confianza. Una cosa es el CNE y otra la confianza en el voto como institución. El CNE ha sido muy parcial al tolerar que se utilicen recursos del Estado en la campaña electoral. Del 24 de noviembre al 31 de enero hubo 52 intervenciones del gobierno favoreciendo la enmienda constitucional, más 14 cadenas.
-¿Hasta qué punto se ha violado la ley electoral?
-Este proceso electoral se rige, inequívocamente, por la Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política, la cual establece, en su artículo 184, que la fecha para la realización del referendum deberá fijarse entre los sesenta y los noventa días siguientes a la presentación de la solicitud respectiva ante el CNE. Es muy evidente que esta ley se viola para hacer el referendum el 15 de febrero. Al fijar los lapsos, el CNE le quitó garantías a los venezolanos y a otros miles se les quitó su derecho a votar. Se sacrificaron los principios de la Constitución para satisfacer un capricho por una fecha.
-¿Cómo incidiría ello en la voluntad popular?
-Es evidente que la voluntad popular se afecta de múltiples maneras, antes , durante y después del proceso electoral. Antes, con la modificación hecha al registro electoral y la negativa de abrirlo para que muchas personas corrijan sus datos y puedan votar. La intimidación creada con el secreto del voto y las máquinas de Smartmatic en el 2005 fue corregida por la presión ciudadana.
-¿Es sólida la estructura actual de los testigos electorales?
-Hay que entender bien la dinámica de votación, sobre todo en los sectores rurales, que tiende a ser de alta peligrosidad. En una mesa de votación, hay efectivos del plan república, hay funcionarios contratados por el CNE y miembros de mesa cuyo comportamiento se ha excedido, otros han sido amenazados y se han retirado. Hay que trabajar en la defensa del voto, apoyando a los testigos. Toda persona puede defender su voto. Hay mecanismos que desvirtúan la naturaleza del voto si no hay un adecuada presencia de testigos en las mesas. En las elecciones de 2007, hubo un millón 800 mil votos, correspondientes a 4.500 actas que no aparecen.
-¿Eso es fraude?
-Es una irregularidad insólita e inaceptable en cualquier democracia. Imagínate esa cantidad de personas, cuya opinión no fue tomada en cuenta. Un proceso electoral no se maneja por tendencias, se cuenta hasta el último voto.
Nacida inconstitucional
-¿Qué opina de la enmienda?
-Es un proceso inconstitucional, pues ya fue decidido. Aun así, el CNE tolera y permite su realización en lapsos violatorios a la ley.
-A estas alturas, ¿cree que la “presión ciudadana” logre algo?
-Siento que la gente tiene un poder inmenso, siempre que nos organicemos y reaccionemos frente a las pretensiones de atemorizarnos. El 15 de febrero tendremos el deber de defender nuestra Constitución y el voto, a pesar de que el CNE, la AN, el TSJ y el Presidente abusen en la campaña.
-Esta vez, ¿qué opina del Plan República?
-Tiene muchas irregularidades. Durante las elecciones pasadas en Barinas, hubo gran cantidad de mesas en donde no se publicaron las actas. Las denuncias son múltiples. El CNE inventó una figura ilegal, como los coordinadores de centros de votación, un personal contratado que ha pretendido actuar como una autoridad, cuando ni siquiera deben entrar a las mesas de votación.
-Se denuncia que estos coordinadores son miembros del Psuv…
-La empresa Data publicó cifras alarmantes, que muestran relación entre miembros de una parcialidad política, miembros de mesa o juntas de organismos subalternos. Es una cuestión de principios, se trata de una elección más importante que las elecciones de funcionarios públicos; está en juego la Constitución.
-Ante un CNE como el descrito, ¿cómo percibe las posibilidades para ambas alternativas?
-He hablado con muchísimas personas identificadas con el Presidente que me dicen que no están de acuerdo con el aspecto de la reelección indefinida. He recorrido el país y me impresiona la cantidad apabullante de gente que se siente invadida en su cotidianidad. En la práctica, reelección indefinida es igual a perpetuidad, por la tentación de ejercer control, sobre los otros órganos del poder público, que le permite tener ventajismos. La fórmula reelección, más ventajismo del uso de los recursos públicos, más intimidación a los funcionarios públicos y familiares, medios de comunicación y beneficiarios de las misiones, todo esto da igual a perpetuidad.
-¿Cree realmente que, como en 2007, muchos chavistas no voten por Chávez?
-Hay mucha gente que se siente asfixiada por esos factores, sobre todo por el miedo que te tratan de imponer. No nos engañemos, un presidente candidato no pierde elecciones. En Cuba hay elecciones cada cinco años, pero cuando la gente va a votar no tiene la esperanza de que con sus votos va a cambiar al actual mandatario.
-¿Pareciera, según su criterio, que es posible salvar los “obstáculos del CNE”?
-Es evidente que es un organismo al servicio de los intereses de una de las partes, del gobierno. La única forma de ganar es votando, que el pueblo se exprese, pero hay que tener claro que reelección indefinida no significa que no vas a tener que escoger después, significa perpetuidad. Antes de que existiera la reelección presidencial en América Latina, siete de cada elección las perdía el gobierno de turno. Luego de implantada, ocho de nueve las ha ganado el presidente candidato. El ventajismo y la intimidación son sus mejores armas.
Los tres daños
Machado precisa cómo afecta la reelección indefinida al país.
"Le quita el poder al pueblo de decidir quién manda, ese mismo pueblo que ejerció su poder en la constitución de 1999, al ponerle un límite en la temporalidad. El Presidente ha ido quitando todos los límites en su poder".
"Si se instaura la enmienda, la calidad de vida del venezolano se ira deteriorando, ya que el gobierno no tendrá incentivos para mejorar su gestión, lo haga mal o bien, seguirá allí. Es un gobierno no centrado en resolver los problemas".
"Los cargos reelectos, como estos líderes comunales nacientes que lo han hecho bien y quieren extender su acción a otras instancias más grandes, a nivel de parroquia, municipal y nacional, ¿cómo se sentirán al cerrárseles esa oportunidad? Esto nos afecta directo a todos. Que vayamos todos a votar depende de todos los venezolanos. Cualquier obstáculo se puede superar. No hay nada mayor que el poder que un pueblo organizado".
Los diez mandamientos
“Para votar y cuidar el voto”, la directora de Súmate ha ideado una decena de recomendaciones.
Ubicación en el registro electoral. Invitar a los electores a informarse antes del referendo, acerca del centro de votación que le corresponde.
Visualización ante la máquina de votación. Exhortar a los electores a informarse y de esta manera ubiquen con facilidad la opción a elegir.
Vote por usted. Ejercer el voto temprano y firmar el cuaderno de votación.
Que el Plan República se limite a sus funciones. Exigir que se publiquen sus funciones en el lugar de votación.
Que nada le impida votar. Nadie puede negarle ese derecho.
Vote sin miedo. El voto es secreto y el elector no debe dejarse intimidar.
No vote acompañado. Si observa el acompañamiento de elector a las máquinas de votación, denúncielo ante los miembros de mesa.
Use bien la tinta indeleble. Si usted ve irregularidades denúncielas.
Si detecta a alguien que quiera votar con el dedo manchado con cédula de identidad que no corresponde con los datos del cuaderno de votación, debe denunciarlo.
Asista al conteo de votos. Después de cerrada la votación y cerradas las actas, los electores tienen el derecho a presenciar los actos del escrutinio y auditoría.
El Tiempo.com.ve
