http://plomoparejorcr.blogspot.com/Magglio Ordoñez abucheado anoche en Toronto!
Venezuela juega contra Italia en Toronto y yo aquí anclado en Pittsburgh por cuestiones de trabajo. Ni modo, tendré que perderme esa oportunidad de ver a Venezuela en el Clásico Mundial de Baseball.
El juego de Venezuela contra Italia era a las 8:00 P.M., pero el trayecto de Pittsburgh a Toronto son seis horas y con el mal tiempo reinante en estos días probablemente más.
¿Pero cuándo tendré otra oportunidad como esta para ver al equipo de mi país?
Vamos que la Vida es muy corta y el hecho de que tenga que estar en Pittsburgh de vuelta el lunes temprano, no impide que pueda emprender la aventura. Tengo el domingo completo para regresar sin apuros y recuperarme de las 12 horas de ida y vuelta.
La vida es muy corta, demasiado corta.
Hago un mapa del trayecto en internet. "Facilito", tomo la highway 79 North y luego la 90 East que me lleva hasta Buffalo.. De ahí cruzo para Niagara en mi querida Canada y luego el trayecto para Toronto es un paseo.
Alquilo un carro con kilometraje libre, porque obviamente no puedo emplear el de la compañía para esto.
Coño, ¿Y el ticket de entrada para el juego?
Me meto en la página del evento y en menos de 15 minutos ya tengo un archivo pdf con mi ticket. El único problema es que no tengo donde imprimirlo, pero la recepción del hotel me resuelve el inconveniente en un dos por tres.
Listo. Salí a las 12:30 y la lluvia me alargó el viaje una hora más. Total que a las 7:30 ya estaba pasando frente al imponente Skydome que ahora llaman Rogers Centre.
Encontrar estacionamiento no fue en absoluto difícil y en cuestion de unos pocos minutos ya estaba en el interior del stadium, para encontrarme con la gran y muy grata sorpresa de ver que las tribunas estaban teñidas de vinotinto y banderas de un tricolor muy familiar para mí.
Se me paran lo pelos de solo recordarlo..
Un ambiente muy grato y hubo momentos en los que me sentía como si estuviese en el stadium Universitario de Caracas, obviamente con una gran diferencia en organización, tecnología y sobre todo, el que no resultáramos bañados de cerveza al final de juego. Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.
Afuera, una lluvia fría que me acompañó desde Buffalo hasta Toronto, pero en el interior del stadium, el tiempo era insuperablemente agradable y el calorcito de mi gente (venezolanos y canadienses) lo hacía mucho más placentero aún, sin mencionar los cuerpos y rostros de venezolanas que desfilaban por todos lados, DIOSSSSSS!!!
Pues bien, llega el momento en que hacen acto de aparición los jugadores en el terreno de juego.
Primero presentaron a los de Italia, lo cual me permitió darme cuenta que también tenían una nutrida fanaticada, pero jamás y nunca comparable a la cantidad de Venezolanos que los cuadruplicaba.
Llega el momento de Venezuela.
Se escucha mi himno Nacional. Los pelos parados de punta otra vez. Lamentablemente, la versión que ponen a sonar tiene un ritmo excesivamente rápido, pero ¿Qué caraj… himno es himno) jejeje
Comienzan a aparecer los jugadores y a sentirse con fuerza la presencia de venezolanos en el stadium, que alcanza su punto culminante cuando nombran al Gato Galarraga y su imagen aparece en la pantalla descomunal del stadium.
Qué impresionante la admiración y el cariño que tenemos los venezolanos por este grandulón tan humilde y sonriente.
Cabe recordar que fue en este mismo stadium, la sede de los Blue Jays de Toronto, donde él tuvo grandes momentos de gloria.
Siguen presentando al resto de los integrantes del equipo de Venezuela y de repente nombran a Magglio Ordoñez. Otra vez el stadium se viene abajo con el bullicio, pero con una connotación totalmente distinta.
Creo que de haber sido medido en decibeles, el ruido cuando apareció la imagen de Magglio Ordoñez en la pantalla gigante, fue tanto o más que cuando mostraron a Galarraga, pero en este caso, no eran aplausos, ni gritos de entusiasmo, NO, era un sonoro BUUUUUUUUUUUUUUU, pitadas de desaprobación, rechiflas mezcladas en una enorme ensalada de improperios de toda clase en contra del grande liga venezolano, venido a menos en el gusto de la fanaticada por su apoyo descarado al delincuente que está destruyendo a Venezuela.
Dos gringuitos que estaban en los asientos delante del mío, se miraban las caras asombrados y se preguntaban, Why? …Why?...por qué los venezolanos presentes en el stadium no lo queríamos.
Pues, para desgracia de Magglio, esta fue la tónica que marcó el encuentro.
Cada vez que le tocaba un turno al bate, el estruendo de las muestras de repudio de parte de la fanaticada Venezolana de Toronto, era como para sentir pena ajena por el “pobre Magglio”.
Al principio no quise participar de aquello, pero en el transcurso del juego, quizás contagiado con el ambiente a lo que se le sumaba un Magglio que no colaboró en nada al triunfo del equipo, terminé escuchándome a mí mismo, gritando Buuuuuuuuuuuuu, buuuuu! …y uniéndome al coro que entonaba el:
Fuera, fuera!
“Pobre Magglio”. Tener que escuchar frente a miles de personas en un stadium de un país extranjero, como un tipo desde las tribunas y con voz de trueno gritaba:
“MAGGLIO VENDE PATRIAAAAA!!!”
Entre otras cosas como:
“Chavista de mier… trata de darle a la bola aunque sea” …en vista de que solo llegó a embasarse por una base por bola.
En un momento determinado, un Mexicano, evidentemente extrañado con el asunto se me acercó y me preguntó:
“Hey, por qué lo rechiflan si el buey es bueno”.
Me limité a decirle que se lo había ganado “por hacer uso de su imagen de grande liga para ganarle simpatías y brindarle apoyo al presidente de Venezuela, que está destruyendo nuestro país”.
El tipo de inmediato, repregunto:
¿A Hugo Chávez?
...Magglio Ordoñez es Chavista?
Sí mi amigo, por eso no lo queremos.
El mexicano, abre los ojos con asombro, da media vuelta volviendo su mirada hacia el campo de juego y de inmediato comienza gritar a garganta rajada:
BOOOO, BOOOOOOO, FUERA, FUERA!!!
Los dos gringuitos, que mencioné antes, al parecer alcanzaron a entender algo y aprovecharon para preguntarme?
“Amigo, por qué, por qué ustedes no queriendo a tan bueno jugador?”
Les aclaré que hablaba inglés y les expliqué el por qué y casi automáticamente, dos gringuitos se sumaban a los gritos, BOOOOO! BOOOOOO! …fuerrra, fuerrrra! (con rr) jejeje
En fin, ganamos. El juego fue todo un espectáculo y por cierto, hay que destacar que los Italianos hicieron jugadas defensivas espectaculares, pero la toletería venezolana fue imparable y creo que producto de la frustración del pitcher Italiano, fue que el pobre "Come Dulce Abreu", recibió un pelotazo.
Magglio, fue sustituido en el 7mo o el 8vo, no recuerdo exactamente, pero salió sin fama y sin gloria del partido de anoche, al contrario, con mucha deshonra.
Comparto el criterio de muchos respecto a que deportes y política no se deberían mezclar, pero en este caso, ¿Quién fue el que prestó su imagen de deportista para apoyar al sátrapa que hunde a Venezuela en un abismo?
Lo siento Magglio, pero Galarraga se ha ganado muy bien ese respeto y ese cariño que la gente demostró anoche, en especial al final del juego cuando se acercó a las tribunas y los venezolanos se mataban por obtener una foto de cerca o una pelota firmada de este SEÑOR!
¿Tú que has hecho Magglio?
Simplemente prestarte y colaborar con la destrucción de tu país, así que no te quejes, pues estás cosechando los frutos de tus acciones y no te extrañes de seguir escuchando en distintas voces, ese triste título que ayer resonó como un estruendo en el Rogers Centre de Toronto:
Magglio Ordoñez, vende patria!!!
Publicado por Iván Ballesteros en 11:13 AM 1 comentarios