Ha pasado mucho tiempo desde mi última crónica…
Lo que pasó fue que no tenía deseos de escribir, sino hasta ahora.
Lamento el retraso.
- El caso Globovisión fue una bendición para los que no apoyamos este régimen.
Por un lado, parece que esta amenaza de cierre ha permitido que empiece a cuajar una unidad de principios dentro de la oposición/disidencia (algo que de lejos se ve casi imposible, ojalá me equivoque) y por el otro el mundo entero (excepto las focas tarifadas internacionales) se ha dado cuenta del verdadero talante de Sabaneitor.
En represalia ante la desnudez manifiesta de Chávez, el superministro Disodedo dio la orden de aplicar más multas con el objetivo de tratar de quebrar al menos económicamente al canal, ya que ellos no van a cambiar su línea editorial a estas alturas del campeonato.
Cuando me enteré de la iniciativa del globo-potazo, nunca estuve de acuerdo porque las multas o reglas que vayan en contra de las leyes son nulas e írritas, y en consecuencia no había razón para pagar algo que no era legal. No obstante, me sentí obligado a dar algo para que después no dijeran que no era solidario.
Insisto: Ravell me cae como un plomo, pero lo prefiero un millón de veces que a Sabaneitor y a sus secuaces porque es más tolerante y demócrata. Así de simple.
La posterior reacción de estos malandros ante el relativo éxito de esa iniciativa confirmó mis dudas. Al principio la multa era de Bs.F 4 millones, pero de un solo trancazo la incrementaron a casi Bs.F 9 millones. Se nota a leguas que su objetivo es simplemente acallar las innumerables denuncias de corrupción en su entorno más íntimo (Diosdedo a la cabeza y el último viaje del vejestorio inmundo mandinguero a Venecia, casos que son imposibles de ocultar).
Mi solidaridad con los trabajadores y profesionales de ese canal de televisión que cada día le suelta las verdades a este maldito régimen.
Es cierto, Globovisión enferma…
Enferma a Sabaneitor y enferma a todo el mundo porque las noticias, denuncias e informaciones son de lo peor.
Por lo tanto, ese canal no es culpable, es LA REALIDAD la que nos enferma.
…Así nos duela. - Una vez más quieren imponernos la tristemente célebre ley sapo, esta vez recargada (Como la película The Matrix).
Parece que este regimencillo no quiere escarmentar y una vez más quiere tratar de emular a los regímenes más siniestros de la historia.
¿Por qué escribo esto?
Porque hay un párrafo del artículo 219 de esa deforma del COPP que me llamó la atención, cosa que no estaba en el proyecto del decreto anterior:Los entes públicos o privados que presten servicios de telecomunicaciones crearán unidades permanentes de 24 horas, y siete días a la semana, encargadas de procesar y suministrar en tiempo real las informaciones requeridas por el ministerio público o las autoridades competentes.
Yo reto a cualquier chavista consciente (de los que aún no se hayan extinguido porque al abrir los ojos se vuelve un contrarrevolucionario) que me justifique tamaña barbaridad hecha ley.
El simple hecho de IMPONER POR LEY que cualquier empresa de telecomunicaciones (públicas o privadas) debe tener un sistema de vigilancia y monitoreo de los servicios que ofrecen es una señal inequívoca de que esto es una DICTADURA en mayúsculas.
¿Dónde CDM queda la Constitución?
Al no haber oposición en la Asamblea Nazional, ya la aprobaron en primera discusión y muy diligentes, estos sapos van a terminar de implantar el terror en nuestra sufrida patria.
Terror que estoy 1000000% seguro que sentirán con mayor fuerza los boliburgueses y burócratas rojitos con cargos claves.
Si Diosdedo (y demás boligarcas) es lo suficientemente inteligente, él debería ser el primero en torpedear esa ley, así sea soterradamente.
Tómalo a manera de consejo, ojitos lindos.
- Durante la escritura de esta crónica, empezó otra cadena más.
El motivo: la entrega de un premio nacional de periodismo completamente secuestrado por Sabaneitor para premiar al que más le jale los cojones.
No obstante el fastidio, decidí verla un momento y me di cuenta de algo: El cuadro de la putrefacción chavista hecho realidad se mostró como una bofetada contra los seres humanos dignos que tenemos la desgracia de ser venezolanos.
Y digo desgracia porque para mí esto es el acabose para cualquier venezolano decente…
Lo primero que observé fue el patético espectáculo hecho discurso de un ruin y maquiavélico boliburgués, otrora “periodista” que terminaba de romperle el escroto a su amado amo a punta de cinismo del bueno. En un paneo, veo en el fondo a su hijo, ex-alcalde de un popular municipio cuyos barrios poseen campos de golf, acusado de innumerables hechos de corrupción durante su mandato, sonriendo mientras el vejete indigno proseguía con su cantaleta.
En primera plana estaban los verdaderos íconos del palangrismo rojito, recibiendo su tarifa hecha trofeo. Por cierto ese premio parece una planta carnívora. Misterios de la ciencia…
Entre ellos estaba un tipo que demostró ser el propio pirata informativo en materia internacional, literalmente hablando.
El vejete siniestro, durante su verborrea, dijo algo que me llamó la atención: Afirmó que no se puede caer en el juego de los periodistas y dueños de medios al colocarlos en el terreno que ellos quieren, palabras más, palabras menos.
¿Cuál terreno?
Obvio: CORRUPCIÓN, VIOLACIONES A LAS LEYES, LA INSEGURIDAD Y LA ENTREGA DE NUESTRA SOBERANÍA A LOS CUBANOS, entre otras.
¿Por qué en mayúsculas?
Porque con las mayúsculas simbolizo la realidad que estos malparidos quieren tratar de tapar con un dedo.
El dedo de la censura y la amenaza.
Estos desgraciados creen tener la sartén por el mango y resulta que están súper cagados con la situación.
Mientras pase más tiempo, la consecuente explosión será mucho más devastadora y terminará de arrasar con todo…
Y digo con todo, porque lamentablemente todos saldremos perdiendo.
Sin miedo, a la expectativa y sin mordaza se despide:









