
En sala de espera se encuentran los enfermeros, aguardando el cumplimiento de todos los acuerdos. Huelguistas reconocen que aún hay mucho por hacer, aunque parte de los objetivos fueron logrados
Los 38 días de ayuno valieron la pena. Luego de resistir la indiferencia oficial ante la radicalización de su protesta, los profesionales de la enfermería se sienten satisfechos de los logros alcanzados, pero tienen claro que la lucha por las mejoras del sistema público de salud continúa y están dispuestos a asumirla.
Así lo explicó Julio García, enfermero, profesor de la Escuela de Enfermería de la Universidad de Carabobo, integrante del Colegio de Enfermeros de esa entidad y uno de los cinco venezolanos que el pasado 21 de marzo inició la huelga de hambre a las afueras de la Embajada de Brasil en Caracas, ubicada en La Castellana y en la que se mantuvo hasta el día 38.
"Eso de estar cosiéndose la boca, de estar sacándose la sangre, es cosa como de locos. Aquí tenemos ideas para dar el debate", sentenció el presidente Hugo Chávez en cadena el pasado miércoles en la noche, desde la Universidad Nacional Experimental de las Fuerzas Armadas.
El calificativo de "locos" también incluyo a los estudiantes que tomaron la misma decisión de ayunar ante la falta de respuestas gubernamentales a sus protestas y reclamos. García considera que se trata de señalamientos "irresponsables, indolentes y sin sentido" provenientes de un ser humano que perdió el respeto por la vida y quien en su cerebro sólo posee pensamientos relacionados con armas, aviones y milicia.
Perseverantes hasta el final:
Contra viento y marea y costando lo que fuese, los enfermeros iniciaron una huelga que así como trajo cosas buenas, pues se lograron avances que nunca antes se habían dado en doce años de gestión del actual Gobierno, trajo como consecuencia el deterioro significativo de la salud de los participantes.
En ese sentido García destacó que de Bs.1483, que recibía como salario base un profesional de la enfermería, luego de anunciarse 45% de ajuste para el sector y 40% de ajuste para todos los empleados de la administración publica; el salario, sin otros beneficios, quedará en Bs. 3200, aproximadamente.
Asimismo, se observa un incremento importante en la prima de profesionalización, la cual equivale al 12% del sueldo y queda ahora en Bs. 384; un ajuste a las guardias adicionales (en promedio cuatro mensuales), que anteriormente se remuneraban en Bs. 45 y pasarían a costar Bs. 150, así como el bono por trabajo nocturno que con el incremento ahora equivaldría a Bs. 1.200.
De esta forma, un profesional que labore en horario diurno al ser sumado el beneficio de alimentación cestaticket, ganará Bs. 4.600, mientras que los enfermoeros que presten servicios en el turno nocturno superarán los Bs. 5.000.

