
La oposición ataca la simpatía del candidato por el Primer Mandatario
Al candidato presidencial peruano Ollanta Humala, le costó responder una pregunta simple que un presentador de la televisión peruana le hizo este martes : "¿Es el presidente Hugo Chávez un dictador, sí o no?".
Durante cinco minutos, el candidato de izquierda se mostró presionado, se veía incómodo. Remató la pregunta -sin decir sí o no- con una respuesta elegante y a libre interpretación de los votantes.
"Si un presidente , electo por el pueblo o no -aseveraba Humala buscando las palabras-, gobierna al margen del Legislativo, está gobernando como dictador. Y si Chávez gobierna al margen del Legislativo está gobernando como dictador".
Sin recurrir al sí o no, el candidato de Gana Perú, quien ahora está en el primer lugar de los sondeos, fue más allá y aclaró. "No estoy diciendo que sea un dictador". "Yo no soy como Chávez".
A dos semanas de los comicios, Humala ha moderado sus discursos al estilo "chavista" a diferencia de lo que ocurrió en 2006, cuando el exceso de simpatía y relación con el presidente venezolano le costó la elección frente a Alan García.
El candidato, que puntea con 21,2% en las encuestas sobre Keiko Fujimori (20,7%) y el ex presidente Alejandro Toledo (20,1) suscribió el lunes un juramento que dijo "evidencia mi espíritu democrático". Se comprometió a no buscar la reelección, velar por la libertad de prensa y la independencia del Banco Central, sobre todo.
Sin embargo, los analista advertían ayer que Humala no podría llegar a actuar como Chávez porque no cuenta con una mayoría fuerte en el Congreso, y eso podría frenarlo.
Así las elecciones del 10 de abril se convierten en la prueba real de hasta dónde hoy la relación, incluso afectiva con Chávez, puede ser luz o sombra.

