Sin ánimo de entrar en conflictos con chavistas que defienden lo indefendible y con personas que cobran por generar corrientes de opinión, aunque estas estén alejadas de la realidad, me tomo la libertad de hacer ciertas consideraciones con relación a las Alcaldías y a las Gobernaciones que perdió el chavismo en las pasadas elecciones regionales.
No hay que ser un sabio, un letrado y mucho menos un dechado de virtudes para darse cuenta de que en las condiciones de desidia y abandono que por ejemplo fueron encontradas la Alcaldía Mayor y la Gobernación del Estado Miranda, dejó perplejo a más de un chavista.
Esto, mis queridos lectores, dice mucho de las personas que nos gobiernan, porque por un lado (la Alcaldía Mayor) estaba en manos de nada más y nada menos de un “Profesor Universitario” y por el otro lado (la Gobernación de Miranda) por uno de los más relevantes miembros del gobierno de turno, uno se pregunta y trata de buscar explicaciones, pero solo llega (al igual que muchos chavistas) al mismo lugar de donde partió, uno llega a comprender que estas personas solo tienen un objetivo y es el de hacer daño y de enriquecerse a costillas del tesoro de los venezolanos.
Aunque el Contralor General de la República no existe en este país o por lo menos no ejerce sus funciones como debe ser, yo pienso que la mejor contraloría es la que todos los venezolanos ven con sus propios ojos, aunque traten de engañar, aunque traten de hacer parecer las cosas de otra manera y aunque traten de taparle la boca a la gente con dinero, las personas en este país “no son pendejas”, las personas se dan cuenta de que en ese par de instancias, se cometieron las peores muestras de corrupción, abusos y desmanes de pueda tener conocimiento este país, porque para ser sinceros; ¿Quién le dijo a esos especimenes socialistas que los bienes de esa Alcaldía y de esa Gobernación les pertenecía?, ¿Quién les metió en la cabeza que podían destrozar las instalaciones, transferir bienes y tocar el presupuesto de la forma que lo hicieron?, ¿Quién les dijo que dentro de sus facultades como Alcalde y como Gobernador, estaba la de hacer con nuestro patrimonio lo que a ellos le diera la gana?.
El venezolano de a pié se pregunta, el chavista se pregunta, el opositor se pregunta, ¿si esto es en una Alcaldía y en una gobernación, en que condiciones se encontrará el país?, pues para responderle, solo demos un paseo por las instituciones del estado y tendremos una respuesta.
Los Ministerios Venezolanos son entes gubernamentales donde los presupuestos son destinados a chachullos de todo tipo, el dinero que debería ser destinado para solucionar o por lo menos palear las necesidades de este pueblo, en diez años solo ha servido para enriquecer a los Ministros de turno y a sus familiares y amigos, si no me creen, le recomiendo a mis queridos chavistas que se den un paseo por el Ministerio de Agricultura y Tierras, donde Elias Jaua, el Ministro de turno, está atornillado a ese despacho desde hace bastante tiempo y por dentro de este Ministerio han pasado directores y jefes de división que en menos de dos meses estrenan camionetas y apartamentos, que jamás soñaron ni en sus mejores sueños y nombro a este Ministerio porque ha sido uno, donde se han visto las peores corruptelas desde hace 50 años, pero que se convierten en bagatelas con lo que está sucediendo ahora y yo me pregunto…¿Dónde está la seguridad alimentaria?, ¿Dónde están las millones de hectáreas sembradas?, ¿Dónde están los miles de cabezas de ganado?, ¿Dónde están los millones de peces de producción acuícola?, porque después de diez años, deberían estar produciendo por lo menos el 50% de su producción total.
Señores, este país esta lleno de ciegos o de algunos que se hacen los pendéjos, que no quieren ver la realidad, pero la realidad de la Alcaldía Mayor y de la Gobernación del Estado Miranda es simplemente la realidad de todo nuestro país, es la realidad que muchos se niegan a ver, es la realidad de un país que está siendo saqueado sin el menor pudor y de la manera más aberrante y descarada y lo que es peor, con la anuencia de los entes encargados de vigilar que esto no suceda, con una Asamblea Ilegítima de origen que solo se encarga de hacer loas a un pichón de dictador y con un Contralor de la República de rodillas como buena meretriz beneficiando a su mejor postor y sirviendo como alcahuete de delincuentes que poco les importa el beneficio de un país que en algún momento creyó en ellos.
Por esta y por muchas otras cosas más, es que la única forma que gane la enmienda constitucional es robándosela, porque sinceramente, de buena lid, jamas pasarán del 2012.

