
Los gritos de libertad y democracia para Cuba volvieron a escucharse el sábado en las calles del downtown de Miami al calor de una ruidosa manifestación de exiliados que rechazaron la presentación del trovador cubano Pablo Milanés, en la American Airlines Arena.
Agitando pancartas y banderas de Estados Unidos y Cuba, los manifestantes se ubicaron estratégicamente frente al coliseo horas antes de que comenzara a cantar Milanés. El concierto había sido programado a las 8 p.m. pero se inició con una demora de por lo menos 40 minutos.
“Esta manifestación es simbólica pero de condena. No lo queremos en Miami”, declaró enfáticamente Miguel Saavedra, portavoz del grupo Vigilia Mambisa, una de las organizaciones disidentes que organizó la protesta. El viernes Saavedra y otros exiliados convocados por su grupo destruyeron copias de los discos de Milanés con una aplanadora, martillos y piedras.
Custodiados por agentes policiales y separados de los asistentes al concierto por vallas metálicas de seguridad, los exiliados mostraron afanosamente pancartas con consignas como “Pablo, aquí en Miami no hay miedo, el miedo lo tienes tú”, “Vivan las Damas de Blanco” y “Libertad”.
Willie Moreno, portavoz del Departamento de Policía de Miami, manifestó que habían recibido “14 solicitudes de permiso para protestar de grupos de 25 a 49 personas cada uno”.
María Vega, una de las manifestantes, dijo que respondió al llamado de las organizaciones exiliadas por amor a la causa cubana, explicó.
“No queremos que los hermanos Castro hagan negocios en esta ciudad, ni queremos que usen el dinero de nosotros, los contribuyentes”, indicó Vega, de 67 años.
Cerca de Vega se encontraba Miguel Inda, un abogado cubanoamericano, de 31 años, que se solidarizó con la manifestación por un tema de dignidad, según dijo.
“Protestamos ante un gobierno y sus representantes que han hecho atrocidades. No vamos a dejar que nos falten el respeto”, precisó.
Altavoces instalados en la entrada de la arena informaban a los asistentes que quien interrumpiera el concierto iba a ser sacado de la instalación.
Milanés, que se ha presentado en varias ciudades estadounidenses desde fines de la década de los 70’, nunca había ofrecido un concierto en el sur de la Florida, el corazón de la diáspora cubana. La gira de Milanés arrancó el viernes en Washington, DC y concluirá el 17 de septiembre en San Juan, Puerto Rico.
Pero su anunciado cronograma de conciertos despertó en Miami un encendido debate de ideas, desde la libertad de expresión hasta los reclamos de ex combatientes como Rodolfo Rodríguez San Román, presidente del Presidio Político Histórico Cubano.
Rodríguez afirmó que protestaba no sólo contra Milanés sino también “contra cualquiera que sea enviado de Cuba”.
Sin embargo las demandas y consignas que se escucharon en la noche del sábado no frenaron los ánimos de otros residentes del sur de la Florida, como la colombiana Mónica Londona, de 36 años.
Londona llegó al AAA con buen ánimo y sin tomar en cuenta los reclamos que se escuchaban a un lado de la famosa Torre de la Libertad.
“Milanés le canta a la vida, al amor y la amistad”, afirmó Londona. “Respeto el sufrimiento de la gente exiliada, ellos tienen sus razones, pero vivimos en un país de libertades”.
En ese sentido también se expresó Amado Núñez, hondureño, de 49 años: “Voy al concierto porque considero que la música de Milanés es la mejor”.
Aunque no hay ninguna ley que prohíba la presentación de músicos cubanos, aproximadamente 50 grupos del exilio y ex presos políticos pidieron hace tres semanas al alcalde y los comisionados de Miami-Dade que cancelaran el espectáculo de Milanés en el sur de la Florida. La queja de los exiliados fue transmitida en una carta.
Giménez dijo que rechaza la idea de destinar recursos de los contribuyentes para respaldar actividades que promueven intercambios con el régimen de los Castro. Pero añadió que legalmente no tiene poder para intervenir porque el Condado no administra las operaciones del coliseo, que está a cargo de sus propios espectáculos como entidad privada. La American Airlines Arena es administrado por Basketball Properties Limited, filial del Miami Heat.
La llegada de artistas, intelectuales y académicos cubanos coincide con una flexibilización en la entrega de visados del gobierno federal desde el 2009. A la lista de visitantes ya se han sumado anteriormente grupos como Los Van Van. En mayo del año pasado llegó el cantautor Carlos Varela y un mes después Silvio Rodríguez.
Mientras que en las calles de Miami los manifestantes continuaron su rechazo público hasta altas horas de la noche, en el interior del coliseo Milanés inició su presentación con menos asistencia de la esperada por los organizadores y agradeció a los asistentes la oportunidad de presentarse en la ciudad.
Para el concierto las entradas de menor precio se ofrecieron en $48 y los boletos más cotizados se vendieron hasta en $198.
El conocido cantautor cubano intepretó varios de sus más aclamados temas como Años, Amame como soy, Cuánto gane, cuánto perdí , Nostalgia s, Yolanda y Exodo, dedicada a los cubanos que viven en el exterior.
Al final del concierto, un miembro del público le ofreció a Milanés una bandera cubana, que él aceptó y se colocó sobre los hombros.

