por Magaga el Mié Ago 11, 2010 11:56 pm
†Lectura del santo Evangelio según san Lucas 12, 23-48
08.08.10
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo. Jesús dijo a sus discípulos;: "No temas rebañito mío, porque tu Padre ha tenido a bien darte el Reino. Vendan sus bienes y den limosnas. Consíganse unas bolsas que no se destruyan y acumulen el el cielo un tesoro que no se acaba, allá donde no llega el la ladrón, ni carcome la polilla. Porque donde está tu tesoro , ahí estará su corazón.
Estén listos, con la túnica puesta y las lámparas encendidas. Sean semejantes a los criados que están esperando a que su Señor regrese de la boda, para abrirle en cuanto llegue y toque. Dichosos aquellos quienes su Señor, al llegar, encuentre en vela. Yo les aseguró que se recogerá la túnica, los hará sentar en la mesa y él mismo les servirá. Y si llega a media noche o a la madrugada y los encuentra en vela, dichosos ellos.
Fíjense en esto: Si un padre de familia supiera a qué hora va a venir el ladrón, estaría vigilando y no lo dejaría que se le metiera por un boquete en su casa. Pues también ustedes estén preparados, porque a la hora en que menos lo piensen vendrá el Hijo del hombre"
Entonces Pedro le pregunto a Jesús: "¿Dices esta parábola solo por nosotros o por todos?"
El Señor respondió:
"Supongan que un administrador, puesto por su amo en frete de la servidumbre, con su cargo de repartirles a su tiempo sus alimentos, se porta con fidelidad y prudencia. Dichoso este siervo, si el amo a su llegada lo encuentra,cumpliendo con su deber.
Yo les aseguro que lo pondrá al frente de todo lo que tiene. Pero si esté siervo piensa: 'Mi amo tardará en llegar' y empieza a maltratar a los criados y a las criadas, a comer, beber y a embriagarse, el día menos pensada y a la hora menos inesperada, llegará su amo y lo castigará severamente y le hará correr la misma suerte que los hombres desleales.
El servidor que conociendo la voluntad de su amo, no haya preparado ni hecho lo que debía, recibirá muchos azotes; pero el que, sin conocerla, haya hecho algo digno de castigo, recibirá pocos. Al que mucho se le da, se le exigirá mucho, y al que mucho se le confía, se le exigirá mucho más".
Palabra de Dios. Gloria a ti, Señor.