Frente a quienes atisban los primeros signos de esperanza en la recuperación, los pesimistas son legión y todavía no se han equivocado en esta crisis. El FMI está entre el segundo grupo. El Fondo dibuja en su informe de primavera un panorama sombrío, con una caída del PIB mundial del 1,3% este año, mucho peor que sus estimaciones anteriores. Se trata de la recesión más profunda desde la II Guerra Mundial "por un amplio margen", según el Fondo. Son malas noticias. Más abajo sólo quedan los años de la Gran Depresión. El Fondo se alinea así con economistas como el estadounidense Paul Volcker, que ha bautizado la crisis actual como "la Gran Recesión".
La recesión empeora, la necesidad de gasto fiscal se agudiza y urge el activismo de los Gobiernos para limpiar de basura tóxica los balances de los bancos. El FMI no perdió ocasión esta mañana de martillear ese mensaje en medio de unas perspectivas "excepcionalmente inciertas, con riesgos aún inclinados a la baja". Traducción libre: la cosa va a peor. El PIB se contraerá este año en países que representan tres cuartas partes de la riqueza mundial. Apenas hay buenas noticias: como mucho, la desaceleración debería moderarse a partir de la segunda mitad del año. Para 2010 el Fondo prevé un crecimiento mundial del 1,9%, "flojo en comparación con otras recuperaciones", según el informe. La pesadilla de la recesión presenta así la peor de las siluetas: la curva del PIB mundial dibuja una preocupante "L". Incluyendo las cifras de 2010 el perfil se asemeja a una leve sonrisa o, como mucho, a algo similar al logotipo de Nike.
La caída de la riqueza mundial se producirá "a pesar de las enérgicas medidas adoptadas para restablecer la salud del sistema financiero y del uso continuo de medidas de política macroeconómica para apoyar la demanda", según el Fondo. En otras palabras: ni las ayudas a la banca permiten recuperar el aliento al sistema financiero, ni la mayor intervención pública conocida en la economía sirve de mucho hasta ahora. Es más, el Fondo alerta de que es posible que los esfuerzos de política económica "no sean suficientes para romper el círculo vicioso de deterioro de las condiciones financieras y debilitamiento económica mundial".
Esa peligrosa espiral sigue alimentando el huracán, por lo que el FMI demanda nuevos estímulos fiscales a corto plazo y medidas excepcionales de política monetaria. Deberes para el Banco Central Europeo (BCE): el FMI no sólo apuesta por tipos al 0%, sino que invita a los bancos centrales a utilizar todo su arsenal, ortodoxo y no ortodoxo, para salir de la crisis. Algo parecido a una invitación al uso de la máquina de imprimir billetes, que ya han puesto en marcha EE UU, Suiza o Japón.
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http://www.elpais.com/articulo/economia ... ueco_9/Tes
