
El gobierno cubano negó categóricamente que el disidente Juan Wilfredo Soto García fuera maltratado por la policía e indicó que murió de una enfermedad pancreática, al tiempo que culpaba a “elementos contrarrevolucionarios ” de fabricar “la mentira de que este deceso fue consecuencia de una supuesta golpiza que le habían propinado agentes del orden interior”.
Soto murió el domingo 9 de mayo “de causas naturales” a consecuencia de “shock multifactorial por fallo multiorgánico, debido a una pancreatitis”, indicó el comunicado oficial que fue leído el lunes por la noche en la televisión y publicado en el sitio oficialista Cubadebate.cu. En la autopsia que se le practicó “no se observaron signos de violencia internos o externos”.
Miembros de la disidencia denunciaron que al menos un policía golpeó a Soto mientras estaba esposado en un parque de su pueblo natal, Santa Clara, el pasado jueves. Efectivos lo trasladaron posteriormente al hospital, donde fue tratado y posteriormente dado de alta, pero volvió a las pocas horas quejándose de fuertes dolores de espalda.
“Elementos contrarrevolucionarios, de manera inescrupulosa, fabricaron la mentira de que este deceso fue consecuencia de una supuesta golpiza que le habían propinado agentes del orden interior”, reza el comunicado oficial del gobierno cubano.

