
Tropas de élite dispersaron una nueva protesta contra el gobierno de Khadafi en Bengasi, desatándose cruentos enfrentamientos. La cifra de víctimas sube hora tras hora
Anteriormente la ciudad había sido prácticamente controlada por seguidores de las protestas, señaló un testigo. Hasta el momento no se conoce el número exacto de víctimas de los encontronazos de este sábado.
Según los últimos datos, en Bengasi, la segunda mayor ciudad de Libia, murieron el viernes 25 personas cuando la policía y miembros de los comités populares fieles a Gaddafi atacaron a los manifestantes opositores.
El número de víctimas varía entre varias ONG que intentan informar sobre las represiones que se dieron en Libia contra los miles de manifestantes que piden la salida de Muamar Kadhafi después de más de cuatro décadas en el poder.
Human Rights Watch (HRW) informó que eran al menos 84 tras tres días de protestas. Amnistía Internacional indicó que era 46, mientras que la agencia AFP informó sobre 41.
Más allá de las diferencias, lo que queda en evidencia es la violencia con que las fuerzas de seguridad intentan aplacar los reclamos
"Las autoridades libias deben parar inmediatamente los ataques contra los manifestantes pacíficos y protegerlos de los grupos armados progubernamentales", afirmó en un comunicado HRW.
Sin embargo, el régimen no ha hecho caso a las recomendaciones de la comunidad internacional que pidió calma y respeto por los derechos de los manifestantes, y amenazó con una respuesta "violenta y fulminante" a las próximas protestas.
"El poder del pueblo, la Jamahiriya (poder de las masas), la revolución y el líder (Muamar Kadhafi) constituyen líneas rojas. El que intente sobrepasarlas o acercarse a ellas se arriesga al suicidio y juega con fuego", advirtieron los comités que defienden al régimen.
Desde el martes se están llevando a cabo manifestaciones sin precedentes contra el régimen, similares a las organizadas en otros países musulmanes, siguiendo la estela de las revueltas que llevaron a la caída a los presidentes de Túnez y Egipto, Zine El Abidine Ben Alí y Hosni Mubarak, respectivamente.
El viernes por la noche se comenzaron a registrar problemas para acceder a internet, que cumple un rol importante en la organización de estas protestas, según denunciaron usuarios.
Los medios oficiales continúan ocultando las protestas. Desde el miércoles, la agencia oficial y la televisión nacional sólo informan de las concentraciones y desfiles en favor del régimen.

