Pero siempre dije que las casualidades no existen, y también creo firmemente que Juve está aquí, que sigue con nosotros y eso es lógico, ella jamás abandonó la lucha y no iba a hacerlo ahora que se está cerca de lograr la victoria.
Esta casa pudo haber emigrado pero continúa como siempre, en la pelea por la libertad de un régimen opresivo, totalitario, asesino, ladrón, mentiroso, destructor de la economía familiar, del empleo, de la seguridad y de la dignidad de todos los venezolanos. Un régimen que también en el plano internacional está llevando a Venezuela a la vergüenza de ser vista como cómplice del terrorismo de las FARC, del terrorismo fundamentalista islámico, de regímenes tan opresivos también como los de Cuba, Irán, Bielorrusia y otros que la comunidad internacional desprecia y a la vez vigila con atención.
A todo ello está conduciendo, tras cumplir diez años de reinado, el emperador del miedo, el que gobierna rodeado de su banda de ladrones y asesinos y que utiliza como sicarios a imbéciles extraídos de los antros más delincuenciales y hasta de barriadas pobres por unos dineros como el que recibió en su momento Judas. Los sicarios que utiliza para atemorizar ciudadanos, empresas o medios de prensa que no le rinden pleitesía, y también para quitar de en medio de este mundo a seres indefensos cuyo único pecado -bendito pecado- es el de enfrentársele solo con las armas de las palabras, de la verdad y con una valentía que el emperador jamás tuvo si no está rodeado de su guardia pretoriana. Por que es un cobarde de toda la vida que no sólo lo ha demostrado largamente en sí mismo sino a través de muchas de sus acciones.
Esta casa continuará, ahora más que nunca, sin dar cuartel a ese cobarde y a su banda de asesinos. Nos leerá, él sabe por qué, con más frecuencia ahora y notará que le respiramos en la nuca, no tendrá paz y ello se hará con las armas que el cobarde nunca supo utilizar pero a las que teme mucho más que las armas de la guerra: las palabras, la denuncia, la actualidad del país arrojada en su cara por más que quiera ocultarla, desviarla o disimularla.
Pero esta casa también va por la paz, y ella será conseguida no bien caiga este gobierno corrupto y asesino de hermanos, y será una paz tan sublime y disfrutada que por sí misma hará que todos los venezolanos se unan tras ella. Y a ello has contribuido tú, Juve, marcando el camino a todos nosotros y ahora acompañándonos desde otro plano. Por ti y para ti esta casa ahora es un búnker contra la intolerancia, la corrupción, la inseguridad, el despilfarro del dinero del pueblo y tanta otra basura amontonada en cierto despacho oficial.
Esta casa de la Paz y Libertad Nº1, la casa de Juve, está en marcha.
Y en tu nombre, Juve, a trabajar...










